18 del 5 de 2005; 10:47 AM - Pensamiento crítico
El cómplice del SIDA
(…) Hoy el enemigo es el sida y todos aquellos que se oponen a combatir la enfermedad tal y como se ha combatido en los países ricos del norte, con enorme efectividad. El objetivo principal de la ira de la muchedumbre es un doctor alemán [Matthias Rath] que ha montado una campaña publicitaria masiva en Suráfrica intentando convencer al público más azotado en el mundo por el sida de que la solución al problema es tomar multivitaminas -multivitaminas que, casualmente él mismo, a través de su propia empresa, comercializa-. La terapia antirretroviral, estándar en Europa y EEUU donde ha salvado infinidad de vidas, es puro veneno, dice el doctor alemán. (…)
Y la gente no sabe qué pensar. En el sector de la población más pobre, y más vulnerable a una enfermedad que mata a 600 surafricanos al día, abunda la ignorancia sobre cómo combatir la epidemia. El Gobierno surafricano ha hecho poco para disipar esa letal confusión. El presidente Thabo Mbeki y su ministra de salud han hecho en los últimos años declaraciones que han puesto en duda las ortodoxias del mundo médico sobre la enfermedad, atribuyendo credibilidad al mensaje de científicos disidentes que cuestionan la conexión entre el VIH y el sida. Lo más escandaloso de todo, y lo que muchos surafricanos jamás podrán perdonar, fue cuando Mbeki declaró a un periódico norteamericano en septiembre de 2003 que no conocía a nadie que hubiera muerto de sida, y que nisiquiera conocía a nadie que fuera seropositivo. Tal fue el revuelo que causaron esas declaraciones en un país donde el 25% de la población de entre 15 y 50 años (11,4% de la población total) es seropositiva, que Mbeki -aunque nunca pidió perdón por lo que dijo- dejó de hablar en público sobre el tema.
John Carlin. El cómplice del sida. Publicado en el diario El País el lunes 16 de mayo de 2005.












