24 del 9 de 2004; 01:24 PM - Pensamiento crítico - Ciencia
Mentiras antitransgénicas: el alérgico caso de la nuez de Brasil
Como ejemplo de los “tremendos” riesgos para la salud que suponen los cultivos transgénicos, los creadores y divulgadores de campañas de desinformación citan a menudo el caso del gen de la nuez de Brasil. La historia es manipulada para que el lector entienda algo muy diferente de lo que en realidad pasó. En bastantes ocasiones, se nos cuenta directamente una mentira y muchos llegamos a creérnosla, incluidos quienes tenemos una postura favorable en general a los transgénicos. Es difícil al principio creer que las falsedades puedan llegar a tal extremo. Si nos documentamos un poco, podemos comprobar que se dan varias versiones de la historia de la nuez, que van desde la que es fiel a los hechos hasta la radicalmente falsa, pasando por varias versiones intermedias. Resumo brevemente ambos extremos:
a) Versión falsa de algunos anti-transgénicos sin escrúpulos:
- En 1996, una empresa creó soja transgénica y la lanzó al mercado sin someterla a los convenientes tests de seguridad.
- Varias personas que la consumieron sin saberlo, tuvieron graves reacciones alérgicas
- Finalmente se descubrió que la soja tenía un gen de nuez de brasil, que es alérgica para ciertas personas. El transgén había “transmitido” la alergenicidad de la nuez a la soja.
- Las autoridades sanitarias prohibieron la comercialización de esa soja transgénica.
- Moraleja: los transgénicos suponen un gran riesgo para la salud por su capacidad para producir inesperadamente fuertes reacciones alérgicas, y por otra parte “nos están tratando como a cobayas humanas”.
b) Lo que ocurrió en realidad:
- Una empresa (Pioneer Hi-Breed) creó soja transgénica rica en metionina con el objetivo de elevar su valor nutricional, ya que la soja es pobre en este aminoácido.
- Para ello usaron un gen procedente de la nuez de Brasil, sabiendo desde el principio que existen personas con alergia a la nuez de Brasil.
- El objetivo de Pioneer era comercializarla exclusivamente para la alimentación de animales, no para consumo humano.
- ANTES de sacar al mercado la soja, hicieron varios tests con animales, sin que resultara positiva la alergenicidad.
- No satisfechos con ese nivel de seguridad, hicieron pruebas con suero sangüíneo de personas alérgicas a la nuez de Brasil. Hubo reacción, que se confirmó con pruebas sobre la piel.
- Se descubrió que, casualmente, la proteína que fabricaba el transgén era precisamente el principal alergeno de la nuez de Brasil (un buen hallazgo científico, por cierto, que puede servir para prevenir esta alergia en el futuro).
- La empresa, a la vista del resultado, NO SACÓ AL MERCADO esa soja transgénica, por lo que nadie la ha consumido ni ha provocado a ningún consumidor reacciones alérgicas.
- Las autoridades no tuvieron que intervenir, puesto que Pioneer no llegó a solicitar nunca permiso para comercializar esa soja.
Unos ejemplos de manipulación o de repetición crédula de la mentira. (Hay otros, que podéis encontrar buscando en la red):
(…) en cuanto a sus repercusiones sobre la salud, citó como ejemplo el caso de la soja transgénica, cuyo ADN fue modificado con una proteína de la nuez de Brasil, y recordó que causó alergia a todos sus consumidores pese a los estudios previos realizados antes de ser comercializada. (Europa Press)
(¡Causó alergia a todos sus consumidores, dice! Caramba, si fuera cierta semejante trola, esa terrible soja podría usarse como arma de guerra)
-REDast/ Proyecto de Ley de Alimentos Transgénicos. Presentado en el Senado de la Nación, por el Senador Gagliardi, de Río Negro, en colaboración con el Partido de la Ley Natural de Argentina. “Hace unos años, una soja modificada con gen proveniente de la nuez de Brasil, produjo una fuerte reacción en varias personas alérgicas a esas nueces, que las comieron SIN SABER QUE ESTABAN CONSUMIENDO.”
(Las mayúsculas son suyas)
-(Formarse). Algunos alimentos con base de soja ya han generado efectos adversos a la salud humana al transmitir el potencial alergénico de algunos genes Este es el caso, por ejemplo, de la soja que contiene el gen de una nuez de Brasil para aumentar su valor proteico que ha ocasionado serios problemas a personas alérgicas a las nueces.
(Para colmo hablan del falso caso como si se tratara de un ejemplo entre varios otros)
- (El Mundo). En uno de los últimos números del New England Journal of Medicine se publica el caso de un varón que tuvo una reacción alérgica muy severa después de consumir soja que había sido modificada genéticamente con ADN de nueces de Brasil. Los expertos probaron que el episodio fue motivado por la proteína que expresaba los genes de la nuez y no por elementos que componen normalmente la soja.
(Tras buscar en la base de datos del New England Journal of Medicine no he encontrado ningún artículo que relate semejante indicente. Tampoco he leído sobre ese caso publicado en ninguna otra parte, salvo en ese texto de El Mundo. ¿Será que no sé buscar bien, o que los Hombres de Negro lo han borrado? Lo que sí hay en el New England Journal es este estudio, que es precisamente el que encargó Pioneer para estudiar la posible alergenicidad de su malogrado producto).
Nota: al actualizar esta historia (los enlaces ya no funcionaban) me ha dado la sensación de que la versión auténtica es ahora mucho más fácil de encontrar en internet que hace un par de años. Al mismo tiempo, las versiones falsas parecen haber disminuido, sustituidas por formas algo ambiguas y, por supuesto, parciales, pero no tan descaradas como antes. ¡Bien!













Octubre 13th, 2004 a las 5:12 am
Cuando las ‘leyendas urbanas’ se circunscriben al acso de la abuela muerta en la baca del coche, son un divertimento. Cuando tergiversan la verdad de una manera parcial artículos documentados y esclarecedores como éste son imprescindibles. Gracias.
Noviembre 11th, 2004 a las 4:54 am
Me parece necesario relajar un poco el subyacente mensaje neutro-transgénico del blog:
. Por otro lado, el que la modificación genética afecta al entorno natural no es que sea cierto, es que es autoevidente. Otra cosa es que sea malo, o que afecte de manera “perversa” o suponiendo un grave peligro para el equilibrio ecológico, riqueza o variedad de las especies… Ya se sabe que es difícil demostrar que algo NO es perjudicial… es como demostrar que los ovnis NO existen.
En mi opinión, los alimentos transgénicos no tienen por qué ser necesariamente peores que los no-transgénicos, pero tampoco son demostradamente mejores a largo plazo (es decir, la mayor efectividad de 4 cosechas no garantiza que la misma rotación de cultivos sea efectivamente mejor indefinidamente, y hay estudios que muestran “un indicio” de cómo la reserva biológica del suelo decrece al mismo ritmo que la efectividad del cultivo, y cómo hay que realimentar a este suelo con caros y patentados productos; por supuesto no está científicamente demostrado más allá de un par de correlaciones y muchas desinformaciones
Pero a pesar de todo lo que a mí (por si no lo habéis adivinado) me parece más negativo con muchísima diferencia, y que por sí sólo me hace estar directa e incondicionalmente en contra de los transgénicos es que en EEUU (y creo que en la UE, o próximamente) se pueden patentar variedades, especies y hasta grupos de agentes, de los que se está llenando el mundo. Cuando llegue el momento de cobrar, tienen un ejército detrás para hacerlo… ¿y a quién se lo van a cobrar? ¿a los “hambrientos” que ahora se alimentan de transgénicos? … Acabar con el hambre no es una cuestión de “transgénicos sí/no”, señores… eso es otra leyenda para crédulos inventada por multinacionales.
¿Que qué tiene que ver todo esto con el tema? pues que, ya que medios sensacionalistas (todos) y crédulos se alían para propalar memeces de ovnis y demás hierbas, para una vez que le hacen el caldo gordo a mis modestas opiniones no voy a dejarlo escapar
Noviembre 11th, 2004 a las 12:32 pm
Alguien sabe qué pasó con el proyecto de ley del Senador Gagliardi? porque aquí, proyectos como ésos, para hacer dulce…lo peor es que algunos son aprobados.
A Juan Gómez: es difícil demostrar por el “no”. Pero hay una más fácil: comparemos los transgénicos con los no transgénicos, sometiéndolos a iguales pruebas. Te aseguro que nos hemos llevado cada sorpresa…
Noviembre 12th, 2004 a las 3:24 am
¿Por ejemplo?, los puntos suspensivos pueden ser muy misteriosos pero muy poco convincentes
Noviembre 13th, 2004 a las 3:14 am
A Nfer: a riesgo de abundar en lo de siempre… ¿cómo comparamos a transgénicos con no transgénicos? ¿nos ponemos a consumir transgénicos durante siglos a ver si encontramos conclusiones medibles? ¿te refieres a observar si los “normales” agotan el suelo? pues claro, como todos; pero agota determinados compuestos, no todos. En todo caso, cuando hacen estudios de transgénicos los hacen con muestras de control de semillas normales; ¿si no qué íbamos a averiguar?
Por otro lado, ojo, yo no estoy en contra de investigar transgénicos, e incluso de consumirlos; de lo que estoy en contra es de que sean patentados (igual que los nutrientes del suelo); eso al final sería como privatizar todos los recursos biológicos. Verás como eliminando esos “intereses” subyacentes, sólo consumiremos lo mejor para nosotros, sin etiquetas, y sin que ningún “lobby” trate de imponer una opción sobre otra desinformando… Y para finalizar, insisto en que lo de que los transgénicos acabarán con el hambre es una simple y llana mentira, de manera que muy “necesarios” no son… a ver, escépticos, usad las cabezas ¿dónde está la prueba científica o el estudio serio que relacione “acabar con el hambre” con “rendimiento de cosechas resistentes a parásitos con semillas propiedad de ricos industriales americanos”?
Noviembre 13th, 2004 a las 3:22 am
Me gustaría añadir que no siempre se tiene en cuenta que, una vez generalizado el cultivo transgénico en todo el mundo, no habría vuelta atrás; es totalmente imposible eliminar de la naturaleza genomas que se expanden “a su aire” nunca mejor dicho. De manera que si hay que tirarse diez siglos investigando científicamente antes de hacer algo así (para asegurarse de no errar el tiro), mejor que mejor. Me parece suficientemente escéptico y científico (y naturalmente estoy a favor de la información sin manipular… si me acordase de algún link lo pondría, pero no he tenido tanto tiempo, mis disculpas… y animo a todo el mundo también a que trate de encontrar información; un día de estos crearé un blog dedicado al tema
Diciembre 19th, 2004 a las 12:39 am
A Juan y Batela: perdonen, me he desconectado de ustedes y los he dejado con los puntos suspensivos. Si quieren la seguimos, les preparo la respuesta que merecen. Creo que merece no sé si un blog, Juan, pero informar a la gente que esto no puede ser tomado como el Apocalipsis versión vegetal.
Saludos.
Diciembre 21st, 2004 a las 3:04 am
No sé exactamente cuál es la respuesta que merecemos (la verdad es que esto suena bastante amenazante), yo me conformaría con un estudio serio y científico del tema, y no con tanta palabrería barata, hablar por hablar es muy fácil y cualquiera puede hacerlo, demostrar lo que se dice fundamentándolo de una forma seria y racional ya no es tan fácil…
(Ves, yo también sé poner puntos suspensivos).
Diciembre 23rd, 2004 a las 5:24 am
Bien: Lo primero que encontré y lo considero serio comprende los siguientes temas
“Primeros apuntes: Cuatro palabras sobre los “palabros” - Algunos datos sobre alimentos transgénicos - Una aplicación práctica de ingeniería genética - Riesgos de los alimentos transgénicos - Por etiquetar que no quede.”
(que lo encontré en arp - sociedad para el avance del pensamiento crítico, o sea no me gasté mucho).
http:
//www.arp-sapc.org/alojadas/transgenicos.html
Tal vez lo tengan visto hace rato, si es así perdonen, pero la cosa es empezar a hablar en serio. Para lo cual habrá que ver cuáles son las preguntas que merecen ser hechas, para lo cual habrá que estar bien informado, para lo cual he hecho mi rápida búsqueda prenavideña ….(los puntos suspensivos aquí significan algo: CONTINUARA!!!) Felicidades a todos y aquí estaré si amerita.
Enero 13th, 2005 a las 2:33 pm
Antes que nada, un saludo para cibernesto: soy un antiguo compañero, por lo pesao ya te imaginarás quién. Ahora al lío…
Sobre los transgénicos, quería adherirme a parte de lo dicho por Juan Gómez, y quería hacer aquí una reflexión de tipo, digámoslo así, ECONÓMICO-GLOBAL. Uff… qué mal suena. Adjetivos… Continúo. Hace tiempo vi un reportaje en Documentos TV sobre el uso de transgénicos y el registro de patentes que generan ciertas multinacionales, creo recordar en ese reportaje, que norteamericanas. Personalmente, no estoy en contra del estudio y consumo de productos trangénicos por el mero hecho de que lo sean. La reflexión que quiero hacer aquí es de otro tipo. Quiero poner voz al hecho de que la mayor parte de los transgenes que se comercializan tienen como finalidad GANAR DINERO. Así de simple. En realidad no he hecho el estudio, voy a ser sincero, pero presupongo que la investigación de transgenes requiere cantidades ingentes de dinero. ¿Quién pone ese dinero? Pues casi siempre alguien que quiere obtener beneficios. En el mencionado reportaje se exponía el caso de la multinacional Monsanto. Por ejemplo, hablaban del monopolio que estaba imponiendo en Estados Unidos en el cultivo del maíz. Monsanto suministraba semilla de maíz trangénica a los agricultores obligándoles a que al año siguiente no la utilizasen para resiembra, pues su semilla estaba patentada. En algunos cultivos, no sé el caso del maíz, las posteriores generaciones de una semilla se pueden utilizar para resiembra. ¿Qué hacía Monsanto? Se aseguraba de tener cogidos por las pelotas a sus agricultores, marcándoles sus propias políticas de precios, obligándoles a comprarles a ellos la semilla de por vida. ¿Y si no quiero utilizar la semilla transgénica de Monsanto? Pues ellos, muy hábiles, habían absorbido también los canales de comercialización del maíz, con lo que si tu semilla no era de su tipo no te la compraban. Y aún peor: yo no quiero su semilla transgénica, pero la tiene el de la parcela de al lado, el polen contamina a la mía y toma… si no quieres transgenes te jodes.
Pero aún hay más. En el mismo reportaje hablaban de que Monsanto había desarrollado una semilla de algodón que hacía estéril a la f2, es decir, a la segunda generación. Esa semilla era exportada a la India,con lo que ya no hacía falta que el agricultor firmase nada de que no la emplearía para resiembra, algo muy extendido en los agricultores de ese país: ya Monsanto se aseguraba de que esa semilla de 2ª generación era estéril. ¿Y qué pasa con la contaminación genética? Imaginemos por un casual que el gen de la esterilidad es dominante. No, no lo creo, teniendo en cuenta las buenas intenciones de Monsanto… Pues eso. Si el agricultor indio no quiere semilla estéril transgénica le va a dar igual, porque en unas cuantas generaciones todas sus semillas estarán contaminadas por el gen dominante, con lo cual… ya tenemos a toda la India sometida a la política de precios del gobierno norteamericano, quiero decir, de los monopolios norteamericanos.
Otro aspecto a reflexionar en aquel reportaje era el empleo de patentes. Un día estaba en un bar de franquicia de patatas bravas y para mi sorpresa encontré escrito con letra impresa en las servilletas algo como esto: “tenemos patentada la famosa salsa brava”. Me dije a mí mismo: “no me jodas…” Habían patentado la salsa brava de toda la vida… ¿Os imagináis? ¿Patentarán ahora la fabada asturiana, el cocido madrileño, las migas con chocolate? Pues eso es lo que hacían las multinacionales tipo Monsanto y compañía. Bueno, no… de momento, espero que las migas con chocolate no estén patentadas. Eso no. Lo que hacían es que mandaban una expedición al Amazonas, por ejemplo. Que veían un bicho con un principio activo que no veas… patentado. Que una hierba… patentado. Que un mono en una liana… patentado. Y el viejo chamán de la tribu que había estado utilizando ese material genético desde que nació, a pagar un canon a partir de ahora…
Y no he hablao de la patetente del genoma humano, que no sé en qué habrá quedao. Con lo macizo que yo estoy, a mí que nadie me patente…
Hasta aquí las patentes “robadas” a la naturaleza, pero no sólo esas. También las “inventadas” por el hombre, como por ejemplo, los transgenes. ¿Quién va a desarrollar la mayor parte de los transgenes?: las multinacionales como Monsanto. ¿En manos de quién va a estar la explotación economíca de esos transgenes?: de las multinacionales como Monsanto. ¿A qué países van a hacer ricos multinacionales como Monsanto?: a Trinidad y Tobago…
Y como penúltima reflexión, en mi modesta opinión, muchas de las investigaciones en todos los niveles se hacen simplemente por temas económicos: ECONOMÍA, ECONOMÍA, ECONOMÍA… Lo de que queremos hacer berzas más productivas para dar de comer a to er mundo es pura falacia. En Europa, que yo sepa, hay excedentes de leche, de cereales, y, y… y de coches, supongo. ¿Para qué queremos que nuestros cultivos sean más resistentes a enfermedades y que produzcan más, si ya nos sobra? Pues sólo por una razón, pienso yo: para aminorar costes. ECONOMÍA, ECONOMÍA, ECONOMÍA… El de la parcela de al lado tiene un invernadero que da tantos tomates que los puede vender superbaratos, con lo que los míos me los como con patatas. ¿Qué semilla usará mi vecino?… Monsanto. Ummm. Y además a mí se me han muerto unos cuantos. Pues yo también Monsanto. Al final, producimos miles de tomates, y ya no nos los podemos comer todos. ¿Qué hacemos entonces? O los tiramos (no alimentamos a los hambrientos), o damos subvenciones para que puedan competir aún más con los bajos costes de mano de obra de los hambrientos (matamos de hambre a los hambrientos).
Se me olvidaba recordar, a modo de anécdota macabra, el cómo Estados Unidos “testa” sus transgenes de cereales con donativos que “intentan paliar” la hambruna de algunos países de África.
Y concluyendo ya: estoy a favor de la investigación de transgénicos pero principalmente con fines realmente éticos. Por otra parte, soy de la opinión de que basta ya de esa carrera de disminución de costes y que sólo nos lleva a estar en manos de los grandes imperios de este mundo, es decir, de Estados Unidos, Europa, Japón, y poco más. La investigación por dinero creo que es algo que habrá que regular cuando el mundo esté más civilizado (aquí si que lo flipo). Por eso, por mí, que se vayan al carajo muchos de los transgenes y quienes los patentan. Y que viva Trinidad y Tobago, y las Islas Feroes…
Enero 14th, 2005 a las 1:57 am
Hola, veteporlasombra, creo que has dado en el clavo. Es lamentable que las multinacionales nos quieran vender la moto de que ellas trabajan para eliminar el hambre en el mundo, pero también son sonrojantes algunos argumentos en contra de los transgénicos del estilo “te crecerán antenas”. Creo que se podría eliminar el hambre en el mundo, o al menos reducirla muchísimo, si hubiera voluntad, sin necesidad de transgénicos. Creo que éstos ponen en serio peligro la biodiversidad y que su cultivo puede tener consecuencias que no conocemos (Juan Gómez lo ha explicado mejor que yo diciendo que nosotros los plantamos, pero luego ellos van “a su aire” y échales un galgo). Es vergonzoso cómo las grandes empresas explotan al tercer mundo impunemente.
Febrero 7th, 2005 a las 8:21 am
Eliminar el hambre en el mundo, se estima en 17.000 millones de dolares, es decir sea aproximado o no; es cuantificable.
Pero yo queria deciros otra cosa, que ria deciros, que que buenas son las compañias transgeneticas, que nos llevan de excursión, al averno.
Contestatme dentro de diez años, ahora no vale la pena. Por cierto, soy Dios, y yo no he tocado nada, han sido esos que animais a seguir, yo me desmarco. Que se encarge Lucifer de vosotros.
Febrero 12th, 2005 a las 2:32 am
Uf, ¡cuántas cosas que responder!
Especialmente el disparatado documental que vio “veteporlasombra”. A ver si saco tiempo…
Hay en la red, creo, buenos artículos que explican ese mito de las semillas estériles de Monsanto. Lo digo por si alguien quiere buscar un poco y ver puntos de vista algo más sensatos.
Febrero 13th, 2005 a las 2:53 pm
Hola otra vez; aquí de nuevo. No me extraña que no tengas tiempo en contestar; por lo que veo debes tener mucho trabajo con tu web. La verdad es que está de puta madre, y tienes muchos hilos abiertos. No sé cómo eres capaz. En fin… basta de peloteo, y al lío.
No soy bueno para eso de documentarme. Es un poco difícil documentarse con cierta objetividad en internet respecto de cualquier tema que discrepe con la creación de transgenes, sobre todo porque aparecen muchas páginas magufas con su rollo de la vida, las energías y demás. Pero ahí envío algún enlace que he encontrado. Sobre todo éste primero:
http://www.unesco.org/courier/1999_06/sp/ethique/txt1.htm
A las famosas semillas autoesterilizantes les apodan como tecnología “terminator”. El objetivo único de las empresas productoras de estas semillas es asegurar sus beneficios: como se gastan tanto dinero en investigarlas, no quieren que nadie las use sin pagar. Así que hacen un transgen que convierte a la semilla en estéril, y ya no se puede usar en resiembre. Quiero hacer incapié de nuevo en que sólo prima una cosa: ECONOMÍA, ECONOMÍA, ECONOMÍA. Los ricos serán los de siempre: Estados Unidos, Europa y Japón. No estoy en contra de los transgenes; sólo digo que hoy en día su investigación va íntimamente ligada a grandes intereses comerciales, con todo lo que ello implica. Y una cosa no soporto: el cinismo de decir que la investigación es para remediar el hambre del mundo. Hijos de puta… Uy, perdón… También hacen guerras para traer la paz y la libertad a algunos pueblos bárbaros, claro. Ahí va alguna que otra página sobre patentes y demás:
http://www.pharmaportal.com.ar/bioetica002.htm
http://www.etcgroup.org/article.asp?newsid=499
http://www.ethicalinvesting.com/monsanto/terminator.shtml
Ya digo que espero que no se me haya colao ningún artículo de página magufa; todo puede ser. A primera vista, no he encontrado ningún artículo a favor, aunque seguro que los hay, y la única razón que he visto en la página de la Unesco es garantizar que se respeta el “copyright”.
Como decía Dios en uno de los comentarios anteriores, tiempo al tiempo… Pese a quien pese, este siglo será el de la ingeniería genética, y lo vamos a flipar.
Y sólo comentar que siempre nos quedará la China comunista, que todos tildan ahora de capitalista pero nada de nada: se han inventado un truco para luchar contra el capitalismo: el pirateo. Disfrazados de capitalistas, piratean a la Nike, a Beneton, a Adidas, a… jo, qué difícil, no me sé ni una marca. Pero bueno; piratean a to er mundo. Y con sus productos piratas de bajo coste, y sus tiendas de todo a cien nos invaden silenciosamente. Así que se prepare la monsanto, que les van a piratear sus semillas “Terminator” por mucho que le pesen, y además, las crackearán para que se puedan resembrar. Seguro; tiempo al tiempo. Un saludo…
Febrero 13th, 2005 a las 3:39 pm
Por supuesto que el objetivo de Monsanto es ganar mucho dinero. Ese es el objetivo de todas las empresas (o de la inmensa mayoría). Pero hay otra parte del asunto que se suele olvidar: el agricultor también quiere ganar mucho dinero. ¿Por qué compra transgénicos, incluidos aquellos que no puede resembrar, y a sabiendas de ello? ¿Es que los agricultores son unos paletos imbéciles? No, sencillamente los compran porque les interesa económicamente. Si no les interesara, no las comprarían, y las multinacionales tendrían que ingeniárselas para venderles otra cosa.
¿Sabes que, mucho antes de los transgénicos, se cultivan semillas no resembrables? Al agricultor no le interesa utilizar las clásicas variedades resembrables, porque producen cosechas de menor calidad. Prefiere comprar semillas con vigor híbrido (que no son estériles, pero al resembrarlas, la cosecha sale peor). Cada año ha de volver a comprar las semillas, y esto no lo hace porque le pongan una pistola en la sien, sino para obtener mejor cosecha y ganar más pasta.
Por supuesto, nadie se escandaliza ni hace campañas contra ese tipo de semillas híbridas que, a efectos prácticos, son iguales a las que los ecologistas llamaron (para demonizarlas) “terminator”. Como no son transgénicas, todo el mundo se olvida de lo malvado que es querer ganar dinero, y nadie piensa en la “contaminación” (sí, todas las variedades se cruzan y “contaminan”, no sólo las transgénicas), o de los horribles riesgos desconocidos.
No me gusta nada defender a multinacionales que practican el capitalismo salvaje, pero en este asunto concreto de las semillas estériles, la responsabilidad de que se pierda diversidad de semillas locales (aparte de “costumbres” y “tradiciones”) no es sólo de quien vende el producto, sino de quien lo compra, sobre todo si lo utiliza de forma irresponsable.
Febrero 14th, 2005 a las 2:59 pm
Hola otra vez. Bueno… sólo quería pedir de alguna forma disculpas, porque al final con mi opiniones creo que dejo una idea en el aire de demonización de los productos transgénicos, y tampoco quisiera yo eso. A ver: los productos transgénicos NO SON NECESARIAMENTE MALOS, e incluso pienso que en muchos casos SON Y SERÁN NECESARIOS Y BUENOS. La verdad es que pienso que hay muchas historias entremezcladas, y de aquí el lío. Con mis escritos anteriores quería dar una opinión al respecto de tipo más bien político, digámoslo así. Me dan mucho miedo algunos avances científicos que sólo buscan beneficios económicos, y estoy de acuerdo de que el ánimo de lucro es de todo el mundo: de grandes empresas y de agricultores. Yo, en lo referente a esa mezcla de opiniones de que hablo, diferenciaría varias líneas de opinión:
-las meramente científicas: si se tienen las debidas precauciones, estoy totalmente a favor de los productos transgénicos. Nos servirán para evolucionar, para “inventar” medicamentos que nos curen, para poder cultivar en climas adversos…;
-las magufas: de tipo, “los transgenes son peligrosos y contaminates, e innecesarios porque con la energía que emana mi ombligo puedo obtener, sin proponérmelo siquiera, un 15% más de cosechas, y todo natural, como mis pedos”. Se refieren a la pelusa del ombligo, que se puede usar como sustrato. Ese tipo de opiniones yo las ignoro; cambio de canal cuando sale un magufo en la tele (siempre estoy cambiando de canal). Yo no les rebato; simplemente me aburren;
-las de tipo político: es sobre esta línea de opinión en la que centraba mis comentarios. Los transgenes, y toda esa carrera tecnológica en pos de la economía (semillas híbridas, fertilizantes de alto rendimiento, cultivares de hortalizas a la última…), hoy por hoy, me da mucho miedo, e incluso preferiría regularla. Ya comento que Europa, que yo sepa, tiene excedentes de muchos productos: ¿por qué queremos producir más? ¿Es que regalamos los excedentes a los hambrientos? No… queremos producir más, para producir más barato, para competir mejor, para ganar más, y producir más, y más barato, y… la pescadilla que se muerde la cola. Eso sí; hay avances económicos compatibles con una sustancial mejora en otros aspectos (menor empleo de plaguicidas, por ejemplo, lo que implica mejor trato al medio ambiente).
Y estas 3 corrientes de opinión, e incluso más, se entremezclan, con lo cual sale un batiburrillo que despista. Por eso, repito: los productos trangénicos NOS AYUDAN Y AYUDARÁN en muchos aspectos de nuestra vida. Queramos o no queramos, ya están aquí, así que, aprendamos a regularlos y a convivir con ellos. Eso sí: Monsanto, no me simpatiza para nada. Un saludo…
Abril 18th, 2005 a las 1:27 pm
Hace seis o siete años los protransgénicos ridiculizaban a los que hablaban de contaminación transgénica:”nuestros experimentos descartan totalmente esa posibilidad” “ridiculeces paranoicas”.Hoy, en Navarra, no se puede cultivar maiz ecológico certificado a causa de la contaminación transgénica, y el gobierno prepara una ley pera blindar a las empresas de I.G. de las demandas por contaminación.En qué quedamos, ayer era imposible, hoy es inevitable. Estamos hablando de unas tecnologias con un potencial de peligro terrorífico en manos de gente con mucho poder y pocos escrúpulos.
Julio 5th, 2005 a las 11:23 am
mis ganancias de todos los negocios de todo el mundo
Agosto 30th, 2005 a las 2:25 am
Actualmente consumimos variedades vegetales que se han obtenido por métodos mucho más groseros y arriesgados como la hibridación entre especies distintas o irradiación, mediante las cuales se obtienen mutantes sin saber cuales genes se han cambiado (normalmente varios).
La transgénesis consiste en tomar un gen de un organismo e introducirlo en otro con el fin de conferirle propiedades que antes no poseía, ya sean nutritivas o dirigidas a un aumento de la producción, con lo cual es un método de mejora mucho más eficaz ya que actúa desde el conocimiento, no dando palos de ciego, como se venía haciendo hasta ahora.
Los transgénicos solucionarán algún día el hambre en el tercer mundo, y esto se esta retrasando por un miedo estupido azuzado desde ciertas organizaciones por intereses oscuros. Desde aquí reto a cualquiera a ofrecer alguna prueba de que tienen un efecto negativo para el hombre o para el medio ambiente. Ted, me gustaría que comunicases la fuente de eso que dices.
Hay quien dice “es que no son naturales”. Ok, tienes toda la razón, pero ahora dime, ¿que lo es? ¿La carne que comes todos los días?, no padre. ¿La fruta cargadita de insecticida y antifúngicos?, tampoco padre. Si quieres comida natural, vete a la selva amigo.
Agosto 30th, 2005 a las 2:31 am
Se me olvidó decir que la diferencia entre Europa y EEUU es que aquí se someten los transgénicos a unos controles exagerados, similares a los de la industria farmaceutica, mientras que en EEUU estos controles son más lógicos y comedidos.
Todo es debido a la falta de información del pueblo en general y de los políticos que actúan en consecuencia.
Nos estamos quedando atrás en esta tecnología por miedo a brujas y fantasmas.
Agosto 31st, 2005 a las 6:17 am
Pisaverde, estoy de acuerdo con que las técnicas de mutagénesis e hibridación que se implantaron en la mejora vegetal a partir de la segunda Revolución Verde -así como el uso intensivo de agroquímicos- dejan bastante que desear en cuanto a los criterios de fiabilidad, predecibilidad o sustentabilidad a los que las sociedades actuales quieren aspirar.
Pero una cosa es afirmar que la agricultura convencional tiene serios problemas y otra muy distinta es asumir que la agricultura biotencnológica de Monsanto y compañía es la panacea. Para empezar porque, por mucho que se nos quiera hacer ver lo contrario, no supone un cambio tan fundamental respecto a su predecesora como los departamentos de márketing de las grandes multinacionales la han venido presentando. De hecho, suponen más bien una extensión del mismo paradigma agronómico que ha imperado desde los tiempos de Norman Borlaug y sus trigos enanos. No te engañes, son los mismos que nos vendieron el DDT los que ahora nos venden el maiz Bt.
Está claro que existe un alarmismo injustificado en torno a este tema, pero lo que también está claro es que los cultivos y alimentos transgénicos comparten muchos de los problemas de las variedades de las que proceden, y por ende plantean otros que no están siendo abordados con la suficiente rigurosidad (pues carecen de tan poca credibilidad los informes de Greenpeace como los de la SEBIOT…). Pero mira, como no quiero repetirme, te remito a una entrada que escribí hace unos meses en esta misma web, en el artículo “Sí a los productos transgénicos” firmado por el propio cibernesto (http://www.homowebensis.com/archivos/s-a-los-productos-transgnicos)
Y respecto a lo de que van a acabar con el hambre en el mundo… no sé, creer que el hecho de que casi un sexto de la población mundial sufra desnutrición es un problema técnico es ignorar cuales son las causas reales del problema. Hoy día pocos investigadores serios se atreven a afirmar que la solución a esto pase por aumentar la producción, y no por mejorar las condiciones socioeconómicas de los países afectados. Ahí tienes la obra de Amartya Sen, Premio Nobel de Economía en 1998, o las páginas de la FAO o la OMS, donde podrás leer cosas como que en este planeta existen aproximadamente 900 millones de hambrientos y casi otros tantos que padecen sobre peso…que curioso, ¿no? (http://www.who.int/topics/obesity/es/, http://www.fao.org/faostat/foodsecurity/index_es.htm )
Septiembre 1st, 2005 a las 2:02 pm
Ok, Lammarck, estoy de acuerdo contigo en que la agricutura actual tiene importantes problemas que necesitan ser abordados, como la exesiva salinización de los suelos de regadío (que afecta a casi 1/3 de los terrenos de este tipo cultivados) por poner un ejemplo.
También resulta irónico que algunas de las líneas de investigación en transgénicos buscan precisamente superar problemas que el propio hombre ha creado, como la resistencia a salinidad en este tipo de cultivos (lo cual no supone una solución, ya que si se mantiene el ritmo de riego continúan acumulándose sales y volvemos al mismo problema, o a uno peor).
Pero el hecho de que existan problemas no significa que tengamos que decir que no a este tipo de tecnología, siempre que se aplique con cabeza, como tengo entendido que se viene haciendo hasta ahora.
En cuanto a los beneficiarios, está claro que empresas como Monsanto sacarán tajada, porque se dedican a ello (por cierto, Monsanto es sólo una empresa que vende productos que la gente compra si quiere, no el Lado Oscuro) pero también hay que tener en cuenta iniciativas como la de I. Potrycus y P. Beyer y su arroz dorado, que han donado la variedad a paises que sufren desnutrición (bajo ciertas condiciones).
Los problemas nunca vienen de las nuevas tecnologías, sino del uso que se haga de ellas.
Y está claro que ésta tiene muchas ventajas que ofrecer a priori, como la disminución en el uso de herbicidas y antifúngicos (que sí está demostrado que nos afectan a nosotros a través de las aguas y por supuesto a los bichos del campo) y la limitación de las áreas cultivadas en consecuencia del aumento de producción: El mayor impacto que el hombre realiza sobre el medio ambiente se dá cuando se decide poner un campo de cultivo donde antes había un ecosistema, y opino que a la naturaleza le da igual si es una variedad transgénica o tradicional lo que se plante.
Desgraciadamente, cada vez son más las bocas que alimentar, y la tierra no se estira, no creo que haya muchas alternativas (bueno, siempre podemos ponernos a comer algas).
En cuanto al control de los transgenicos, siento discrepar contigo, en Europa el dossier que hay que presentar para aprobar el cultivo de un alimento transgénico es mayor que el que hay que presentar para aprobar un medicamento. Normalmente lleva unos 4 años sacar una variedad al mercado debido a todas las pruebas que hay que hacer (algunas ciertamente absurdas), y de hecho este es uno de los principales problemas con los que se ha encontrado P. Beyer.
Por cierto, muy escalofriante el dato de los hambrientos Vs los obesos. No había reparado nunca en eso.
Febrero 6th, 2006 a las 12:47 pm
El problema, Pisaverde, es que no comparto esa visión tan optimista sobre las supuestas ventajas que nos están ofreciendo las empresas de biotecnología. La disminución en el uso de herbicidasde la que hablas, por ejemplo. Cuando dices esto supongo que te refieres a las plantas resistentes al glifosato o al glufosinato que actualmente suponen más del 75% de la superficie cultivada con OMGs del planeta (http://www.isaaa.org/). Se supone que la ventaja de estas plantas es que permiten la administración intensiva de estos dos herbicidas, considerados como “amigables” con el medio ambiente, reduciendo por lo tanto el empleo de otros herbicidas menos “amigables” con obvios beneficios para el medio ambiente y para el bolsillo del agricultor. Nótese que lo que reduce es el uso de otros herbicidas (los que producen las empresas de la competencia), porque el uso de tanto glifosato como glufosinato se ha disparado en los últimos años como contrapartida (para alborozo de Monsanto, fabricante del glifosato). Sin embargo, existen incertidumbres sobre si realmente estos dos herbicidas son tan “amigables” como parecen, y si no estaremos simplemente empleando de forma más intensiva unos productos químicos de toxicidad similar al resto (WOLFENBARGUER & PHIFER (2000), Science) con los inconvenientes que esto conllevaría.
Pero lo realmente preocupante no es tanto esto último, como la posible aparición de malas hierbas resistentes a estos herbicidas, “supermalezas”, por dos vías totalmente independientes: la transferencia horizontal de los “transgenes” a especies silvestres compatibles, y la presión selectiva que supone la exposición masiva a un único herbicida (no vamos a entrar a discutir esto ahora, baste un par de referencias: DESPLANQUE et al. (2002) , Journal of Applied Ecology ; KLING (1996), Could transgenic supercrops one day breed superweeds?, Science). Es una eventualidad que obligará a abandonar el uso de estos herbicidas supuestamente “amigables” por el uso de otros herbicidas, de seguro, mucho menos “amigables”.
Este problema es algo con la que ya nos estamos encontrando en diversas partes del mundo, y la pregunta que me hago yo es ¿por qué razón esto no se predijo a tiempo, acaso era tan complicado? Cualquier persona con estudios en biología está familiarizado con los mecanismos de hibridación o con la acción de la selección natural, no estamos hablando de algo retorcidamente rebuscado. ¿Entonces, donde está el fallo, qué han estado haciendo los investigadores durante esos 4 años que dices que se tarda en sacar una variedad transgénica al mercado?
La verdad es que los criterios que se siguen para aprobar una de estas plantas son bastante poco exhaustivos, aunque el barullo burocrático que se exige intente dar justo la imagen contraria. Como sabrás, el criterio maestro es el de la conocida “equivalencia sustancial” que asimila una planta transgénica con su homóloga convencional con tal de que determinados indicadores fenotípicos no sean significativamente diferentes. Varios han sido los críticos que han puesto en entredicho el rigor científico de este procedimiento. (para más información, véase: MILLSTONE et al. (1999), Nature ).
Pero, lo cierto es que fuera las campañas de publicidad de las multinacionales, existe una falta realmente alarmante de estudios científicos serios sobre los posibles riesgos e inconvenientes que puede presentar la liberación masiva de OMGs al medio ambiente (DOMINGO (2000), Science).
Y es que el problema fundamental es que esta tecnología está subordinada completamente a los intereses de la industria que, como tal, sólo piensa en términos de rendimiento. Esto es perfectamente lícito: como tú muy bien dices, Monsanto es sólo una empresa que vende productos que la gente compra si quiere, no el Lado Oscuro. Desde este punto de vista, Monsanto es tan criticable como Microsoft, Vodafone o Coca-cola. Ahí estamos de acuerdo. Pero la diferencia fundamental es que al contrario de lo que pasa con ordenadores, móviles o refrescos de cola, nuestro conocimiento sobre el comportamiento de los seres vivos es tremendamente incompleto, y hablo tanto desde el punto de vista genómico como el ecológico. No es prudente, por lo tanto, que una tecnología con la capacidad de impacto global que tienen los transgénicos dependa de las cotizaciones al alza en Wall-Street.
Que conste que yo no niego los posibles beneficios que pueden derivarse del empleo de las plantas transgénicas (biorremediación, salinidad, resistencia a sequias, mejora nutricional…), pero no confundamos lo que podria suceder con lo que realmente esta sucediendo.
Desgraciadamente, Potrykus y el “arroz dorado” son sólo una gota de agua en el desierto de la economía globalizada.
Agosto 16th, 2006 a las 10:21 am
Aupa!
Muy interesantes los comentarios.
Solo quería comentar, que está claro que por ambas partes se miente. Tanto por “los anti-transgénicos”, como por los “pro-transgénicos”. Ahora bien, creo más que los segundos lo hacen a sabiendas de lo que ocultan, y que los primeros lo hacen por “rumorología degenerativa”.
Luego esto lo trasladamos a un medio de comunicación que da a medias la información, y como el teléfono escacharrao..
En este artículo se desmiente la supuesta alergia producida por productos transgénicos. Bien, pues me gustaría que también se desmintiera si fuera posible esta otra:
http://www.i-sis.org.uk/GMeggplant.php
O cualquier información de esa web. Acudir a google, sacar historias baratas y criticarlas es fácil.
Y sobre la perlita de Cibernesto:
“¿Es que los agricultores son unos paletos imbéciles? No, sencillamente los compran porque les interesa económicamente. ”
Más bien porque tenemos las tierras sobreexplotadas y respondemos a las necesidades del mercado. Si no respondemos, no es que no nos interese económicamente, es que _nuestras familias *no* comen_.
Además, que me explique alguien si se acuerda cómo vendían los herbicidas en los años 50. Desde luego mi padre no era catedrático en biotecnología, así que lo que les decían colaba, fuera lo que fuera.
Después de 50 años hay que ir a ver cómo están los campos. Y no grandes superficies, sino pequeñas zonas de cultivo.
Octubre 29th, 2006 a las 10:45 am
Que tal Me parece muy interesante este tema,
aunque no conozco mucho lo que dice 0×6761 me parece muy interesantey lo mas extraño nadie le ha respondido por que? por que nadie repsonde?
no soy un Anti-transgénico, Globalifóbico ni activista de ninguna de esas cosas, pero lo que si me interesa es saber la verdad de las cosas, pero me gustaría que los que escriben lso artículos de este blog de vez en cuando se echaran una vuelta para ver lo que escriben los lectores y les respondan, me gsutaria ver que respuesta le tiene preparada ciberernesto a 0×6761.
Gracias
Octubre 30th, 2006 a las 7:45 am
hola que tal
el día de ayer 28 de octubre 2006
escribí un comentario y apareció inmediatamente, pero entro hoy, y ya no está.
¿Me podrían decir la razón?
Octubre 30th, 2006 a las 9:02 am
Los comentarios están moderados, para evitar el spam y los trolls. Eso significa que tengo que revisarlos, y en ocasiones tardo un poco más. Pasa algo parecido con mis posibilidades para documentarme y responder a los comentaristas. A veces lo puedo hacer rápido, y a veces no