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El Gen Egoísta, a debate.
Dos biólogos debaten sobre el polémico
libro
En 1976, Richard Dawkins, zoólogo y profesor de etología
en la universidad de Oxford, publica El Gen Egoísta,
un polémico libro sobre las bases evolutivas del comportamiento
animal. En Homo webensis iniciamos un debate acerca de este
libro y su autor, en el que estás invitado a participar.
(Pincha en los botones rojos para leer los artículos)
La "Ewolución": desde Darwin hasta Dawkins
Por Jorge González.
"Dawkins ha explicitado lo que parte de la biología
implicaba, y su mérito es muy grande, aunque su crítica
exacerbada pone de manifiesto la hipocresía de la cultura
que acepta "hechos" científicos, pero tiene
miedo de las consecuencias filosóficas".
¿Por qué
no me gusta El Gen Egoísta?
Por Marmitako.
"Un lector típico de El Gen Egoísta,
sin ninguna base previa en evolución y darwinismo, adquiere
de modo casi infalible una serie de prejuicios y un modo de
pensar"
Réplica
de Jorge
"Nada se resiente por afirmar "que en el organismo
no todo tiene una función o propósito", ya
que el único y verdadero fin es la replicación
de los genes y estos solo requieren organismos viables y competitivos
¡pero no perfectos!".
Contrarréplica
de Marmitako
"Puesto que un gran numero de genes son por lo general
responsables de cualquier carácter (adaptativo o no;
simple o complejo), la norma general es la colaboración
entre genes y no el egoísmo. (...). ¿Por que el
libro no se llama "El Gen Colaborador"? O, mejor aún,
¿"Los Trocitos de Cromosoma Colaboradores"?"
Sobre la crítica de Marmitako. (De un neófito, "por
alusiones")
Por Antoni Mont
"individuos capaces de abonar el campo de la ciencia
con intuiciones geniales solo hay un puñado. Dejemos
al lector adulto que juzgue por sí mismo si las especulaciones
son, o no, descabelladas."
La "Ewolución": desde Darwin hasta Dawkins
Richard Dawkins es un personaje que levanta pasiones, a favor y
en contra. Para algunos informáticos que se inspiran en los
procesos biológicos, se trata de un genio que les ha facilitado
el mecanismo para generar una nueva "inteligencia artificial",
la selección darwiniana. Para otros, fundamentalmente humanistas,
es un demonio cuyas ideas son escandalosas. Es considerado popularmente
un sociobiólogo, aunque la sociobiología más
que una ciencia es el título de un libro de E.O. Wilson,
pero la tesis de Dawkins, llamada teoría del gen egoísta/fenotipo
extendido es una aproximación más naturalística
que sospechosamente ideológica y política,
como es la de Wilson (1).
Entre los biólogos sus principales críticos son el
grupo de S. J. Gould y R. C. Lewontin (2), y las armas que esgrimen
contra la sociobiología en general son, fundamentalmente:
un adaptacionismo extremo (que todos los rasgos son adaptaciones
con un propósito) y su atomismo genético (que hay
genes que actúan independientemente para cada rasgo). Pero
realmente la teoría de Dawkins no depende de ninguno de esos
supuestos, como explica él mismo en las notas finales de
su libro El Gen Egoísta. Lo verdaderamente importante
es su definición del gen como unidad de selección
y replicación, no unidad de propósito, ya que como
diría J. Monod (3) el aparato teleonómico es el individuo
(o en ciertos organismos eusociales como hormigas y abejas, la colonia).
Los genes no controlan nuestras vidas ni nuestras acciones, solo
controlan el desarrollo embrionario y una vez construido el individuo
este actúa con tanta libertad como le permita su sistema
nervioso (en el caso del ser humano, quizás ilimitada), pero
a la siguiente generación pasan ellos, no nosotros. La visión
mediática del organismo (tan escandalosa) "solo somos
vehículos", eso si muy complejos, no es mas que
ortodoxia más o menos implícita. A finales del S.XIX,
un discípulo de A.Weismann, padre de la teoría de
la línea germinal (que sirvió para desterrar teóricamente
la herencia de los caracteres adquiridos), afirmó que "el
huevo no era más que un medio imaginado por la gallina para
que se ponga otro huevo" (4).
En mi modesta opinión Dawkins ha explicitado lo que parte
de la biología implicaba, y su mérito es muy grande,
aunque su crítica exacerbada pone de manifiesto la hipocresía
de la cultura que acepta "hechos" científicos,
pero tiene miedo de las consecuencias filosóficas. Hay que
enfrentarse a la nueva visión de la vida y de la propia humanidad
que la ciencia contemporánea nos aporta, como única
alternativa válida a las religiones, los sectarismos y las
pseudociencias
Jorge González Casanovas (Biólogo)
NOTAS
(1). Wilson se define políticamente como neoliberal, mientras
Dawkins, en las notas finales de El gen egoísta (1989, Salvat.
pag 342, nota 2 ) dice haber votado al partido socialista. Se lamenta
de que el gobierno de la "nueva derecha" haya elevado
la mezquindad y el egoísmo al status de ideología,
y lamenta la asociación de sus palabras con este tipo de
pensamiento. El no defiende una moralidad basada en la evolución
(pag. 3) (2)( lo que si parece pretender Wilson con su "ética
genéticamente correcta").
(2) Lewontin, R.C. et al.1996. No está en los
genes. Grijalbo-Mondadori. Barcelona.
(3) Monod, J. 1988. El azar y la necesidad.Tusquets. Barcelona.
(4) Ruffié, J. 1988. El sexo y la muerte. Espasa-Calpe.
Madrid.
¿Por qué no me gusta
El Gen Egoísta?
En una reciente encuesta llevada a cabo por una gran cadena de
librerías británica, en colaboración con un
canal de televisión, se preguntaba por los 100 libros mas
influyentes del presente siglo. Entre los elegidos, Una breve
historia del tiempo de Stephen Hawkins (número 79) y
El Gen Egoísta de Richard Dawkins (numero 91) eran
los únicos que pueden considerarse libros de ciencia. De
una encuesta de este tipo, evidentemente, se puede extraer muy poco.
Pero sí que es obvio, por un lado, que el gran público
no valora -o no usa- la literatura científica de modo apreciable
(ciertamente mucho menos de lo que debiera) y, por otra parte, que
el libro de Richard Dawkins conectó con el público
de un modo excepcional. Desde la publicación de El Gen
Egoísta en 1976 (y de varias secuelas y libros basados
en similares planteamientos que han reforzado su impacto original),
Richard Dawkins se ha erigido como uno de los principales portavoces
del gran público en materias científico-evolutivas,
e incluso sociológicas. La influencia de este libro no debe
despreciarse. De entre las personas que han tenido algún
tipo de contacto con la literatura científica en materias
evolutivas y que opinan en las conversaciones informales sobre estos
asuntos, una "investigación" superficial revela
que El Gen Egoísta es el único material que
estas personas han leído (en la mayoría de los casos),
o al menos está entre los libros de referencia principales
(en la minoría). Las facultades de Biología, y los
colegios profesionales de Biólogos, rebosan de ávidos
lectores y ex-lectores de El Gen Egoísta que, en muchos casos,
no han leído ni leerán jamás El Origen de
las Especies. En mi experiencia, no puedo dejar de enfrentarme
a los "pues yo lo leí y me impresionó un montón"
y los "pues a mi sí que me gustó, y mucho"
cuando digo, y sin ningún pudor, que a mi no me gusta El
Gen Egoísta.
El gran aporte original de este libro es sugerir que la evolución
sucede no a nivel de individuos mas aptos en unas circunstancias
concretas, que dejan mas descendencia, sino a nivel de genes que
utilizan a estos individuos como simples "robots" o contenedores
temporales. "Somos máquinas de supervivencia, autómatas
programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de los
egoístas genes que albergamos en nuestras células",
dice Dawkins al comienzo del libro y nos sumerge poco a poco en
su original cambio de escala evolutiva. Y si no se ha leído
previamente a Dawkins, uno puede incluso sorprenderse por este tipo
de afirmaciones.
Ahora bien, y paso ya a lo que no me gusta de este libro. Para
desarrollar esta original hipótesis, lo primero que hace
Dawkins es redefinir el concepto de gen, con un significado distinto
del normalmente usado en genética. Esto tiene cierta importancia,
ya que el desarrollo de sus argumentos -siempre con una vehemencia
que raya en el evangelismo y con variedad de recursos literarios
que "enganchan", "apasionan" y "encienden
bombillas" a los neófitos en evolución e historia
natural- conduce a la difusión de un concepto erróneo
en una materia importante, y ya de por si confusa y mal comprendida.
A continuación, y por si esto fuera poco, para explicar la
evolución de caracteres complejos en base al egoísmo
de sus "genes", Dawkins ha de elaborar una enrevesada
teoría de auténticas alianzas entre "genes",
colaboraciones e interacciones extremadamente embrolladas que actúan
sincrónicamente para modelar los caracteres evolutivos complejos
(o sea, todos). Pues bien, hace ya mucho tiempo que a las colaboraciones
e interacciones extremadamente complejas de genes, las llamamos
organismos. Su cambio de escala evolutiva parece pues, como mínimo,
innecesario.
Por otra parte, el abuso de Dawkins de buscar una ventaja adaptativa
y una historia basada en ella, a todos los rasgos -anatómicos,
fisiológicos y, especialmente, etológicos- de un organismo,
difunde peligrosos prejuicios de funcionalismo, panadaptacionismo,
voluntad de superación, existencia de una "escala evolutiva",
y determinismo biologico -este último alimentado enormemente
por el concepto de "robots" programados por nuestros genes.
Dawkins ilustra la evolución como una maquina implacable
de selección del mas apto, que lenta y gradualmente determina
todos los rasgos. Sin sitio para el azar, con la victoria final,
sistemática, de los "chicos buenos" (los más
listos, los más fuertes, los mejor preparados). Este darwinismo
ultraortodoxo y fundamentalista esta proximo a la obsolescencia,
y cierra la mente mediante prejuicios a conceptos importantes como
el caos, las extinciones en masa, el azar de la evolución,
la provisionalidad y contingencia de muchas grandes tendencias evolutivas.
Un lector típico de El Gen Egoísta, sin ninguna
base previa en evolución y darwinismo, adquiere de modo casi
infalible una serie de prejuicios y un modo de pensar. Este modo
de pensar en evolución puede parecer satisfactorio al lector,
ya que por fin encuentra un sentido a muchas preguntas que nadie
antes le ha contestado. Por eso, el neófito se aferra a estas
explicaciones, o a explicaciones similares ante nuevas incógnitas
evolutivas, sin plantearse otras posibilidades; se le han abierto
los ojos. Pues bien, la mayor parte de estas explicaciones son puras
especulaciones, aunque -eso si- tienen mucho sentido, son muy lógicas.
Richard Dawkins tiene una excepcional capacidad para simplificar,
una virtud innegable que es el poder de divulgar ideas extremadamente
complejas, liberándolas de toda la jerga técnica y
haciéndolas sencillas y asequibles al gran público.
Ante estas poderosas herramientas literarias, y tratando de temas
tan apasionantes como la Historia Natural, el lector no prevenido
se creerá todo lo que Dawkins escribe y lo hará suyo.
A veces, sería mejor decir que la evolución incluye
tal vez las mayores incógnitas de la historia natural, y
que necesitamos una mente libre de cualquier tipo de prejuicios
para comprenderla. Mejor, al menos -y ésta es una visión
escéptica- que achacarlo todo a los genes egoístas.
No todos los lectores, especialmente si disfrutan de una sólida
formación previa en evolución, tienen por que adquirir
estos prejuicios, y entonces puede verse este libro como lo que
en mi opinión es: una estimulante especulación sobre
un cambio de escala en la evolución, escrito fundamentalmente
para combatir determinadas teorías de selección natural
a nivel de especie, que se utilizaban especialmente para explicar
la evolución de comportamientos altruistas. Si el libro no
se hubiese popularizado tanto, mi crítica sería mínima.
Tal vez, su tono evangélico, o incluso arrogante (Konrad
Lorenz y Robert Ardrey estaban "total y absolutamente equivocados",
dice en la página 2). Pero creo que, en grandes números,
este puede ser uno de esos libros de divulgación cuyo mensaje
quizás haya confundido, más que educado.
Marmitako (Biólogo)
Réplica de Jorge
"Para desarrollar esta original hipótesis, lo primero
que hace Dawkins es redefinir el concepto de gen, con un significado
distinto del normalmente usado en genética" [Marmitako].
En "El gen egoísta" Dawkins define el gen como
"un trozo de cromosoma que es bastante corto para que dure,
en potencia, el tiempo suficiente para que funcione como una unidad
significativa de selección natural." No hay nada
malo en el hecho de redefinir un concepto, para establecer una teoría,
pero parece que al autor de la crítica le fastidia que se
tome un significado distinto del usado en genética. ¿Pero
cual de ellos?. El gen de la genética mendeliana, se define
como un factor hereditario "abstracto" que viaja en los
cromosomas y que se demuestra por un patrón definido en la
herencia de un carácter. El de la genética molecular
se define, clásicamente, como un segmento de ADN que codifica
para una cadena proteica. Pero ambos conceptos no se corresponden
perfectamente, porque hay mutaciones que se deben a la alteración
de secuencias reguladoras (operadores, promotores, enhacers, etc.)
que no son codificantes de proteínas y sin embargo si serian
genes en la definición mendeliana, porque su transmisión
acarrea un efecto fenotípico rastreable en la descendencia.
Por lo tanto ambas definiciones son incompletas.
Pero la definición de Dawkins no contradice a ninguna de
las otras dos y sin embargo las incluye y amplia, porque la relaciona
con la concepción más general de la genética
de poblaciones. En la mayoría de los casos ese trozo de cromosoma
codificará para una proteína y su efecto será
rastreable. Pero en otros casos especiales, que los hay, ese trozo
será un supergén determinante de un conjunto de rasgos
coadaptados que constituirá una unidad de destino evolutiva.
De nuevo una ortodoxia con superficial apariencia de herejía,
ya que hay ejemplos de regiones grandes (inversiones) que no pueden
recombinar y por tanto se comportan como alelos cohesionados, o
incluso de cromosomas que no experimentan recombinación (aquiasmáticos).
Por lo tanto Dawkins no redefine el gen, solo intenta generalizar
su definición, realmente el propio gen es un tipo particular
de replicador, ¿Pero no habría sido muy oscuro titular
al libro "El replicador egoísta"?.
"(...) para explicar la evoluciónn de caracteres
complejos en base al egoídsmo de sus "genes",
Dawkins ha de elaborar una enrevesada teoría de auténticas
alianzas entre "genes", colaboraciones e interacciones
extremadamente embrolladas que actúan sincrónicamente
para modelar los caracteres evolutivos complejos (o sea, todos).
Pues bien, hace ya mucho tiempo que a las colaboraciones e interacciones
extremadamente complejas de genes, las llamamos organismos.
Su cambio de escala evolutiva parece pues, como mínimo,
innecesario" [Marmitako].
Dawkins no inventa nada, esas "interacciones extremadamente
embrolladas" existen en el desarrollo, y el organismo es el
resultado de ellas. Una lección básica de biología
es que en los gametos viajan los genes, no los fenotipos. El preformacionismo
(en el gameto viaja un ser miniaturizado) y la panespermia (lo que
viajan son trocitos de cada parte del cuerpo adulto) hace mucho
que fueron superados. Por eso las poblaciones se describen, a efectos
de la evolución, como poblaciones de genes ¿Dónde
está el concepto erróneo?
"Por otra parte, el abuso de Dawkins de buscar una ventaja
adaptativa y una historia basada en ella, a todos los rasgos
--anatómicos, fisiológicos y, especialmente, etológicos--
de un organismo, difunde peligrosos prejuicios de funcionalismo,
panadaptacionismo, voluntad de superación, existencia
de una "escala evolutiva", y determinismo biologico"
[Marmitako].
El adaptacionismo consiste en la creencia de que todos los rasgos
de los organismos son adaptaciones o tienen un própósito.
Es evidente que parece una postura ideológica, cuyos militantes
como siempre podrán ser más o menos fanáticos.
El adaptacionismo de Dawkins, como el de cualquier otro, dependerá
de con quien se le compare. Pero aparte de eso, de su teoría
no se deduce en absoluto ni la perfección de los organismos,
ni su funcionalidad extrema. La adaptación es una propiedad
del organismo, que alude a su capacidad para sobrevivir y reproducirse
y Dawkins no tiene ningún interés en demostrar su
perfección. Él está interesado en poner en
evidencia que, en último termino, la finalidad de los organismos
y sus partes es la de servir como aparatos teleonómicos (como
diría Monod) para la replicación de las entidades
que llama como genes. ¡Pero la replicación es un fin
en sí misma!, y no solo justifica la existencia de adaptaciones
si no también la existencia de rasgos que un verdadero adaptacionista
se esforzaría por explicar funcionalmente. Es muy ilustrativo
el caso del ADN egoísta, ya que la supuesta teoría
"adaptacionista" de Dawkins ayudó a superar el
verdadero adaptacionismo de muchos biólogos moleculares.
Como dice él mismo (pag 57 de "El gen egoísta")
"Si el propósito del ADN es supervisar la construcción
de los cuerpos, es sorprendente encontrar una gran cantidad de ADN
que no hace tal cosa. Los biólogos se están devanando
los sesos para pensar que tarea útil está realizando
este aparente excedente de ADN(...) La manera más simple
de explicar el excedente de ADN es suponer que es un parásito
o, en el mejor de los casos, un pasajero inofensivo pero inútil".
Desde estas afirmaciones de Dawkins, se hace imposible sostener
que su teoría es incompatible con las limitaciones ("constraints")
de la adaptación. Nada se resiente por afirmar "que
en el organismo no todo tiene una función o propósito",
ya que el único y verdadero fin es la replicación
de los genes y estos solo requieren organismos viables y competitivos
¡pero no perfectos! De hecho, Dawkins en su libro central
"The extended phenotype", dedica un capítulo entero
a los "constraints" donde dice pag. 35 "mi crítica
al adaptacionismo ingenuo es mi propia lista de limitaciones a la
perfección". En ella incluye: desfase temporal, limitación
histórica, variabilidad disponible, compromisos etc.
"Si el libro no se hubiese popularizado tanto, mi crítica
sería mínima. Tal vez, su tono evangélico,
o incluso arrogante (Konrad Lorentz y Robert Ardrey estaban
"total y absolutamente equivocados", dice en la página
2). Pero creo que, en grandes números, este puede ser
uno de esos libros de divulgación cuyo mensaje quizás
haya confundido, más que educado".
El éxito del libro es un hecho, que este sea indeseable,
es un sentimiento personal que no comparto. Si la crítica
está en función de la popularidad y no del contenido,
sencillamente no es válida. Sería más honesto
criticar, directamente, la edición divulgativa de textos
con contenidos "no aptos para inexpertos". Pero eso es
censurar el acceso de la gente a la alta divulgación, yo
no estoy de acuerdo. En vez de criticar un libro "inocente",
pero difícil, los que creen que lo han entendido bien deberían
esforzarse por explicarlo a los que no saben tanto.
Jorge González Casanovas
Contrarréplica de marmitako
"No hay nada malo en el hecho de redefinir un concepto,
para establecer una teoría, pero parece que al autor
de la crítica le fastidia que se tome un significado
distinto del usado en genética. ¿Pero cual de
ellos?" [Jorge]
Evidentemente, cuando dije "con un significado distinto del
normalmente usado en genética" no me refería
a los conceptos arcaicos de antes de que se descubriera la estructura
del DNA en los 50, sino a los que normalmente se usan hoy en día.
No conozco a ningún genetista que hable de "factores
hereditarios abstractos que viajan en cromosomas", a pesar
de que conozco a algunos con ideas ciertamente senescentes. El concepto
actual de gen es el de una unidad genética funcional y operativa,
siendo esta "operación" o bien la codificación
de una proteína o molécula de RNA, con funciones diversas
(incluyendo activación/desactivación de otros genes),
o -posiblemente- incluso la manutención de una estructura
multidimensional que permita la accesibilidad/inaccesibilidad de
la maquinaria transcriptora a otros genes. En los textos y en las
facultades se enseña -o más bien se debiera enseñar-
el concepto habitual de gen, similar al que podemos encontrar en
un diccionario:
"Un gen es una secuencia especifica de nucleótidos
en ADN o ARN, localizado normalmente en núcleos y organizado
en cromosomas, que es la unidad funcional de herencia, controlando
la transmisión y expresión de uno o más caracteres
mediante la codificación de un polipéptido o, especialmente,
proteína, o mediante el control de otro material genético".
(Del New Webster English Dictionary).
No sé qué tiene de incompleta esta definición,
y en cualquier caso, si así fuese, no sé como ello
justificaría la ampliación del concepto. La noción
de "fuerza" en física, por ejemplo, o la de "sumatorio"
en matemáticas son elementos concretos y precisos; y el hecho
de que por sí mismos estos conceptos no expliquen y justifiquen
en su totalidad la mecánica newtoniana o la teoría
combinatoria no hace a estos conceptos parciales y necesitados de
revisión. En la definición actual de gen, la longitud,
la longevidad, o su papel en la evolución están fuera
de lugar. Por eso, el concepto de R. Dawkins es radical e injustificadamente
distinto: por un lado, define a estos "genes" en base
a la longitud que les hará sobrevivir a los mecanismos replicadores
celulares, en concreto a la recombinación meiótica.
Por otro lado, utiliza una trampa dialéctica conocida desde
los tiempos de Platón: introducir en la definición
los elementos claves que permiten posteriormente el desarrollo de
la teoría: defino gen como unidad funcional de selección
natural y en base a esa definición desarrollo una teoría
de selección natural de los genes. ERROR: ARGUMENTO CIRCULAR.
Rundll32.exe HA EFECTUADO UNA OPERACIÓN NO VALIDA Y SE APAGARA.
ACEPTAR/DETALLES. En palabras del propio R. Dawkins, y así
zanjamos el tema de si la definición es falaz o no:
"Dije que prefiero pensar en el gen como unidad básica
de la selección natural y, por lo tanto, del egoísmo.
Lo que acabo de hacer pues es definir gen de modo tal que no puedo
evitar tener razón! " (p. 44).
"Pero la definición de Dawkins no contradice a ninguna
de las otras dos y sin embargo las incluye y amplia, porque la
relaciona con la concepción más general de la genética
de poblaciones. (...) Dawkins no redefine el gen, solo intenta
generalizar su definición, realmente el propio gen es un
tipo particular de replicador, ¿Pero no habría sido
muy oscuro titular al libro "El replicador egoísta"?"
[Jorge]
Este punto de vista, rigurosamente hablando, es inválido.
Como he demostrado en el párrafo de más arriba, la
definición de gen es única y precisa, y la definición
de Dawkins es radicalmente distinta. Él mismo reconoce que
se trata solo de una "metáfora", de un nivel de
abstracción. Que sea contradictoria o no es otro asunto que
voy a evitar para no extenderme demasiado, pero mi punto original
es que Dawkins es responsable de extender una idea equivocada del
gen, en uno de los libros "de ciencia" más trascendentes
para el público del presente siglo. Y aun más: esa
definición de gen y de su egoísmo conlleva la difusión
de malentendidos y prejuicios en biología a la gente no preparada
para distinguir el grano de la paja.
[al referirme yo a que los caracteres genéticos obedecen
a la interacción de muchos genes, no de uno aislado,
y Dawkins lo resuelve hablando de colaboraciones entre genes,
en las cuales sin embargo cada cual mira solo para su propio
beneficio en virtud de su egoísmo
]: "Dawkins
no inventa nada, esas "interacciones extremadamente embrolladas"
existen en el desarrollo, y el organismo es el resultado de
ellas. Una lección básica de biología es
que en los gametos viajan los genes, no los fenotipos. El preformacionismo
(en el gameto viaja un ser miniaturizado) y la panespermia (lo
que viajan son trocitos de cada parte del cuerpo adulto) hace
mucho que fueron superados. Por eso las poblaciones se describen,
a efectos de la evolución, como poblaciones de genes
¿Dónde está el concepto erróneo?"
[Jorge]
Voy a dejar de lado las "lecciones básicas de biología"
y a centrarme en el tema. El concepto erróneo que se extiende
comprende varios niveles. De modo jerárquico:
1) Se divulga que el gen es algo distinto que lo que en realidad
es. Es más, se hace una simplificación -para algunos,
entre los que me incluyo, una caricatura- de la complejidad de la
maquinaria bioquímica replicadora, asumiendo que las presiones
evolutivas efectivas sobre los genes son el "tamaño
pequeño" (para evitar ser fragmentados durante el entrecruzamiento
meiótico), la fidelidad de copia y el numero global de copias.
Estas hipótesis son básicamente inconsistentes a la
vista de nuestros aún limitados -pero cada vez menos- conocimientos
de biología molecular.
2) El "egoísmo" de los genes es una pura y simple
consecuencia aparente, extraída intuitivamente del hecho
de que se replican. También con la reproducción se
incrementa el numero de células, núcleos, lípidos,
moléculas de D-glucosa, átomos de carbono-12, etc.
De modo análogo al utilizado por R. Dawkins se puede formular
una Teoría de la Mitocondria Egoísta, que solo busca
dominar sobre los otros orgánulos celulares aunque para ello
ocasionalmente necesite colaborar con ellos para formar células,
"simples autómatas temporales, programadas a ciegas
por nuestras egoístas mitocondrias para transmitirse en el
espacio y en el tiempo". Personalmente, creo que existen más
evidencias para soportar el hipotético egoísmo de
las mitocondrias, bacterias simbiontes dentro de las celulas eucariotas,
que el de los genes Dawkinianos.
3) Aunque los genes fuesen egoístas (que no es el caso),
esto no tiene por que tener ninguna consecuencia sobre el comportamiento
egoísta o altruista de las "máquinas" que
los albergan (los organismos). Cada nivel de abstracción
o incluso de organización esta limitado en cuanto a su efecto
sobre el nivel siguiente que lo contiene. De este modo, aunque yo
estoy formado por átomos que contienen electrones que describen
órbitas vertiginosamente, no por ello estoy ahora dando vueltas
alrededor de la habitación, compulsivamente, mientras escribo.
De la premisa no se extrae la conclusión. Sin embargo, en
el libro se utiliza recurrentemente el egoísmo de los genes
como mecanismo básico para justificar que los indivuiduos
que los albergan son, sin excepción y por imperativo biológico
de sus genes, egoístas. Esto es un argumento epistemológicamente
erróneo, y más que moderadamente falaz.
4) La teoría parece explicarlo todo, incluyendo el desarrollo
evolutivo de todos los caracteres anatómicos, fisiológicos
y
¡OH CIELOS! ¡etológicos! Este reduccionismo
recuerda a las antiguas teorías holísticas, en las
que se afirmaba que la clave de la existencia del ser, y el fin
ultimo del universo residía en objetos o hechos simples de
lo más variopinto. A veces, todo el placer de leer a Dawkins,
y su elegante punto de vista cuando se reflexiona sobre algunos
de los aspectos que trata, se convierte en sorpresa e irritación
cuando éste abusa de argumentos vacíos y circulares,
que suenan más o menos: "Todo el comportamiento animal
esta provocado por genes egoístas que programan a los animales
como autómatas; tenemos aquí un ejemplo de comportamiento
aparentemente no egoísta; por lo tanto, debe haber algún
gen egoísta relacionado con el". Y este tipo de argumentación
circular no es casual o esporádico. Es consistente y ocupa
una gran parte del libro, llegando a su culminación con la
absurda parte (capitulo 11) sobre la cultura humana y los Memes
-¿o se llaman Me-mez?- egoístas (afortunadamente,
esta idea no ha tenido ninguna repercusión comparada con
la de los genes egoístas). Y uno se pregunta, a estas alturas
del libro ya francamente irritado, ¿hay algo que la teoría
del Gen Egoísta no explique?. Por eso resulta casi jocoso
cuando R. Dawkins ataca a una de las teorías rivales, la
Teoría de los Handicaps, de Zahavi-Grafen, que abusa como
El Gen Egoísta de la misma arrogancia e incluye también
elementos tautológicos similares:
"Encuentro esta perspectiva bastante preocupante, porque
significa que teorías absolutamente disparatadas no pueden
descartarse en el terreno del sentido común. Si observamos
un animal haciendo algo realmente estúpido, como hacer
el pino en lugar de escapar corriendo del león, resulta
que lo esta haciendo para exhibirse ante una hembra. Incluso puede
que se este exhibiendo ante el león".
Tal vez Dawkins debiese de aplicarse a si mismo algo de esa mordaz
capacidad crítica, que reserva para las teorías rivales;
o al menos, aprender una lección de humildad y evitar estas
sorprendentes tautologías de las que su libro esta salpicado:
"Del mismo modo, si la recombinación meiótica
beneficia a un gen para la recombinación, esto es ya razón
suficiente para explicar la existencia de recombinación.
Y si la reproducción sexual, en contraste con la reproducción
asexual, beneficia a un gen para la reproducción sexual,
es una explicación suficiente para la existencia de la
reproducción sexual" (P 58).
5) Estos conceptos erróneos y confusiones epistemológicas
son aun más patentes cuando es evidente que la selección
natural actúa, fundamentalmente, sobre organismos, sobre
cuerpos. Favorece a algunos cuerpos porque están mejor adaptados
a sus ambientes. Los genes son fragmentos de DNA, imbuídos
por lo general en el núcleo celular, y un enorme numero de
estos genes contribuyen en el desarrollo de la mayoría de
las partes de un organismo. Este proceso, por otro lado, se ve afectado
por una gran serie de factores ambientales, tanto internos como
externos. La selección no trabaja sobre partes de un organismo.
La selección trabaja sobre los cuerpos porque, de algún
modo, resultan más aptos en unas circunstancias concretas
en las que esa aptitud proporciona ventaja reproductora (e.g. más
fuertes, más rápidos, más calientes, etc.).
Si existiese un gen particular para la fuerza o atributos similares,
entonces Dawkins podría tener razón. Pero no es este
el caso. No existe un gen para una porción de la anatomía.
En la determinación del color de piel participan probablemente
no menos de 10 grupos de genes localizados en cromosomas distintos,
y las instrucciones para construir una oreja están contenidas
también en genes separados, la mitad de los cuales provienen
de cada progenitor. O, como dice S. J. Gould:
"La selección natural acepta o rechaza organismos
enteros porque los conjuntos de partes, interactuando de modo
complejo, confieren ventajas [..]. Los organismos son mucho más
que amalgamas de genes. Tienen una historia que importa; sus partes
interactúan de modo complejo. Los organismos están
construidos por genes que actúan de modo concertado, influidos
por los ambientes, y traducidos en partes que la selección
ve y en otras invisibles para la selección natural. Las
moléculas, que determinan las propiedades del agua, son
pobres analogías de los genes y los cuerpos."
Dawkins evade esta contradicción de su hipótesis
mediante la descripción de esas enrevesadas colaboraciones
entre genes, actuando cada uno por su beneficio propio, para producir
caracteres adaptativos que, mediante un éxito reproductor
de la máquina que los alberga, se traducirán en más
copias de si mismo. Apropiándome de una de las analogías
favoritas de Dawkins, si los genes son remeros en un bote de competición,
puede que cada uno de ellos esté compitiendo por el mejor
puesto, la fama, la continuación en el equipo o las jornadas
erótico-festivas con las Cheerleaders tras la competición;
pero la característica fundamental que todos ellos tienen
que demostrar es la habilidad de remar juntos y obedeciendo al ritmo
establecido por el timonel, porque el premio es al bote que llega
primero. Puesto que un gran numero de genes son por lo general responsables
de cualquier carácter (adaptativo o no; simple o complejo),
la norma general es la colaboración entre genes y no el egoísmo.
Volviendo a la reflexión anterior sobre lo inadecuado de
la palabra gen en el titulo de este libro, ahora me parece pues
que la palabra egoísta tampoco lo es. ¿Por que el
libro no se llama "El Gen Colaborador"? O, mejor aún,
¿"Los Trocitos de Cromosoma Colaboradores"?
"(...) El adaptacionismo de Dawkins, como el de cualquier
otro, dependerá de con quien se le compare. Pero aparte
de eso, de su teoría no se deduce en absoluto ni la perfección
de los organismos, ni su funcionalidad extrema. La adaptación
es una propiedad del organismo, que alude a su capacidad para
sobrevivir y reproducirse y Dawkins no tiene ningún interés
en demostrar su perfección (...)"
Sobre estos párrafo no tengo nada que decir que no sea repetitivo,
y menos después del rollo de arriba. El panadaptacionismo
y el determinismo del que este libro es portavoz son tan evidentes
que no merece la pena siquiera discutirlo. Basta con abrir el libro,
y leer un par de páginas, prácticamente al azar. La
"perfección" de los organismos no es algo que Dawkins
defienda y afirme, sino que -como ya explique (creo que) claramente
en mi mensaje original- es un prejuicio que los lectores adquieren
fácilmente a partir de la elección y desarrollo de
su sus ejemplos y metáforas. Que el se lo crea o no ya es
otro tema, pero a partir de la cita de más arriba en la que
considera las fuentes históricas de azar y contingencia -y,
por tanto, de determinacion de grandes patrones evolutivos- simples
"limitaciones a la perfeccion", puedo extraer algunas
impresiones personales. En cuanto al llamado DNA medianamente repetitivo
o egoísta, como el Alu, tampoco creo que sea este el contexto
para discutir sobre el, aunque es un tema muy interesante. Solo
comentar que existen varias teorías que pretenden explicar
su existencia, tanto funcionalistas como no funcionalistas, pero
que no necesitan de ningún tipo de egoísmo nucleotídico
para desarrollarse.
"El éxito del libro es un hecho, que este sea indeseable,
es un sentimiento personal que no comparto. Si la crítica
está en función de la popularidad y no del contenido,
sencillamente no es válida. (...) En vez de criticar
un libro "inocente", pero difícil, los que
creen que lo han entendido bien deberían esforzarse por
explicarlo a los que no saben tanto" [Jorge]
Bueno, esto es un poco dramático. Aunque no dejas de tener
parte de razón, olvidas que -más que una critica formal-
se trataba sólo de una lista de algunos motivos por los que
El Gen Egoísta no me gusta, personalmente, como libro de
divulgación, y por qué no lo recomendaría a
un neófito en biología o a alguien que simplemente
busca un best seller para las vacaciones. La crítica, ahora
necesariamente más formal y específica que antes,
no consiste en la popularidad del libro; esta destinada, punto por
punto, a su contenido, utilizando material, citas y argumentos estrictamente
relacionados con el tema. Sin embargo, es cierto que parte de los
puntos que critico, es decir, la difusión de prejuicios funcionalistas
y deterministas, así como de ambiguos conceptos, me parecen
tanto más graves cuanto mayor repercusión sobre el
gran publico tienen. No puedo valorar de igual modo un boletín
interno de la "Asociación Local de Creacionistas de
los Santos de los Ultimos Días" que un libro definido
como uno de los 100 más influyentes del siglo para sus millones
de lectores en todo el mundo. Si esto invalida mi critica, entonces,
sin duda, ¡olvide el lector todo lo escrito hasta ahora y
disfrute del libro!
Por otra parte, yo en ningún momento estoy proponiendo el
control del acceso de los lectores a la divulgación científica,
sea esta alta, baja o normalilla. El Gen Egoísta me parece,
sin duda, un libro interesante, aunque solo sea por el hecho de
que provoca multitud de debates y estimula el pensamiento; pero
considero fundamental que este pensamiento sea crítico. Simplemente
estoy apelando, por un lado, a la inteligencia del hipotético
lector no profesional, sugiriendo con mi contribución que
este libro esta abismalmente lejos de ser una Biblia sobre evolución
y, mucho menos, sobre sociología. Por otro lado, me gustaría
apelar también a la responsabilidad de algunos profesionales
-que los hay- que utilizan este libro casi como texto científico
en las facultades de biología, psicología y otras,
y no para provocar el análisis y la crítica racional
por parte de los futuros profesionales sino para su asimilación
como parte del material didáctico. Habida cuenta de las importantes
debilidades epistemológicas del libro, un uso responsable
a este nivel seria de desear. Claro que, como ha sido apuntado irónicamente
más arriba, ¡quizás el problema real se reduce
a que yo no entendí El Gen Egoísta!
NOTA: Las citas de Dawkins y los números de pagina provienen
de la segunda edición (revisada) inglesa, y la traducción
es responsabilidad mía. Lo mismo en lo que se refiere a la
cita de Gould, y la definicion de gen del diccionario New Webster.
Marmitako
Sobre la crítica de Marmitako (De un neófito,
"por alusiones")
Creo que puedo hablar, si no en representación, si como
arquetipo del lector típico que tanto parece preocupar a
Marmitako. En efecto, ni soy biólogo, ni tengo formación
científica, ni he leído "El origen de las especies".
Y me siento directamente aludido cuando dice que los argumentos
de Dawkins "enganchan", "apasionan" y "encienden
bombillas" a los neófitos en evolución e historia
natural. Queda claro, por tanto que no entraré en los
aspectos técnicos.
Lo que parece subyacer en la crítica de Marmitako, es la
clásica prevención de los profesionales "serios"
frente a los llamados, con cierta connotación peyorativa,
"divulgadores científicos" . Esta actitud se hace
un poco mas explícita, aunque lo niegue irritado en la contraréplica
a Jorge Gonzalez, en la frase : "Si el libro no se hubiese
popularizado tanto, mi crítica sería mínima".
Desde luego esta actitud respecto de Dawkins no es nueva. He aquí
lo que dice de él Daniel Hillis:
Mi única queja sobre Dawkins es que expone sus ideas con
demasiada claridad. La gente que lee sus libros se queda a menudo
con la ilusión de que las cosas son mucho más simples
de lo que son en realidad. Igual que Marx hace pensar a sus lectores
que han accedido a un conocimiento de la historia y la economía
desde dentro, Dawkins hace sentirse a sus lectores en una posición
privilegiada con respecto a la biología. Esto incomoda
a los biólogos, especialmente porque las ideas de Dawkins
son muy buenas. Las nociones de gen egoísta, meme y fenotipo
extendido son poderosas y estimulantes. Me hacen pensar de manera
diferente. Por desgracia pierdo un montón de tiempo discutiendo
con gente que que ha llevado estas ideas demasiado lejos. Es muy
fácil malinterpretarlas y pretender explicar con ellas
más de lo debido. Así que cuidado con este Dawkins,
es un tipo peligroso. Como Marx. O como Darwin.
(La tercera cultura. Ed. Tusquets, 1996)
No niego los inconvenientes de divulgar el conocimiento científico
fuera del contexto académico, que quedan perfectamente ilustrados
-con fina ironía- en el párrafo transcrito, pero son
insignificantes comparados con los enormes beneficios que comporta
extender el conocimiento mas allá de las torres de marfil,
cada vez mas atomizadas e inaccesibles, de los especialistas. No
ya solo al público general, sino incluso a especialistas
en otros campos que no tienen tiempo material de profundizar en
otras disciplinas. Admito, no obstante, que Dawkins es un "tipo
peligroso" como dice Hillis, y que hay que leerlo con el freno
puesto para evitar la euforia de creer que se está penetrando
en los arcanos del conocimiento.
Creo por otro lado, que cuando Marmitako dice: "Pues bien,
la mayor parte de estas explicaciones son puras especulaciones,
aunque -eso si- tienen mucho sentido, son muy lógicas",
lejos de un crítica, le está haciendo un gran elogio.
Como sino avanza la ciencia si no es a base de especulaciones. Científicos
dispuestos a investigar, experimentar, desarrollar y falsar teorías,
los hay a miles -y vaya por delante que tienen todo mi respeto y
admiración- pero individuos capaces de abonar el campo de
la ciencia con intuiciones geniales solo hay un puñado. Dejemos
al lector adulto que juzgue por sí mismo si las especulaciones
son, o no, descabelladas.
Antoni Mont
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