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Sinosauropteryx prima

El dinosaurio peludo

El primero de los dinosaurios chinos encontrados con una capa de "pelos", posibles estructuras que dieron origen a las plumas

Menos de un metro de largo (incluyendo su larga cola) tiene esta pequeña especie china que nos dado una alegría a los partidarios de la endotermia -sangre caliente- de los dinosaurios. Los fósiles, sin duda los mejor preservados del mundo, muestran animales con el cuerpo cubierto por una densa capa de pelos bastante gruesos, de hasta 4 cm de longitud, posiblemente organizados en haces y ramificados, aparentemente huecos, y (añadidos a el enorme cúmulo de evidencias que apoyan el origen dinosáurico de las aves) firmes candidatos a protoplumas.

Foto del fósilTres ejemplares fueron descubiertos en 1996. Se clasificaron inicialmente como aves, pues su cobertura se interpretó como formada de auténticas plumas. Pero el animalito claramente no era un pájaro. Más bien se parecía al pequeño carnívoro Compsognathus, el cual, aunque superficialmente similar a la primera ave, Archaeopteryx, está menos emparentado con ésta que el mismísimo Tyrannosaurus. La noticia llegó a los foros dinomaníacos de EEUU (y a todo el mundo mediante internet), donde se hablaba del primer "dinosaurio no-ave" con plumas. Un equipo multidiscilplinar de expertos occidentales viajó a China para estudiar el ejemplar, dictaminando finalmente que, más que plumas, se trataba de algo parecido a pelos.

Las críticas no se hicieron esperar. Se dijo que lo que el fósil mostraba no era una capa de pelos, sino una cresta sagital similar a la de algunas serpientes marinas. Esto ha sido tajantemente refutado, entre otras cosas porque puede observarse el pelo no solo a lo largo del borde del animal, sino también en los costados, en las patas y en la cabeza. Definitivamente este animalito tenía un abrigo. Una magnífica descripción formal de los dos ejemplares, así como de su cobertura, la tenemos en el número 391 de la revista científica Nature, del 8 de enero del 98. (Pei-ji Chen, Zhi-ming Dong & Shuo-nan Zhen, An exceptionally well-preserved theropod dinosaur from the Yixian Formation of China). En el mismo número podemos encontrar un magnífico, aunque corto, artículo de D.M. Unwin, en el que se discuten las implicaciones evolutivas del hallazgo.

La extraordinaria calidad de los fósiles, que presentan también impresiones de las vísceras y de los ojos, nos permite conocer algo sobre el estilo de vida de esta especie. El ejemplar grande tiene en su interior el esqueleto de un lagarto, y en su abdomen hay dos huevos. Con casi total probabilidad los huevos son suyos, se trata por tanto de una hembra. La última cena del tercer ejemplar fue un pequeño mamífero: todo indica que Sinosauropteryx era un agilísimo depredador.

Sinosauropteryx prima

La edad del yacimiento no está determinada con exactitud, pero con bastante probabilidad se trata del Cretácico inferior, una época posterior al origen de las aves. Podemos interpretar el abrigo de Sinosauropteryx como una rareza de una especie única sin ninguna conexión interesante con sus parientes emplumados. Siempre que se han encontrado restos fósiles de piel de dinosaurio, ésta ha resultado ser desnuda, o con pequeños bultos, o bien con un mosaico de nódulos (nunca con las típicas escamas reptilianas, por cierto).

Pero no debemos descartar una hipótesis más interesante: quizá la cubierta de este animal fue un rasgo habitual -aunque difícilmente preservado- entre los dinosaurios de pequeño tamaño. Un dinosaurio pequeño, debido a su mayor relación superficie/volumen, tiene mucha más dificultad para retener el calor de su cuerpo. En un hipotético microdinosaurio de sangre caliente, la ventaja de una cobertura pilosa aislante es evidente. El pelo -o las fibras ramificadas, o las protoplumas- pudo incluso haber sido un caracter primitivo, presente en el antepasado común de todos los dinosaurios (y, ya puestos a especular, de los pterosaurios, reptiles voladores de los que también disponemos de un ejemplar con claros restos de pelo: Sordes pilosus). La baja probabilidad de conservación de los pelos o de sus huellas podría habernos ocultado esta posibilidad. En un dinosaurio endotermo mediano o grande, sobre todo si el clima lo permite, la cubierta aislante deja de se necesaria. Algo parecido a lo que sucede con los modernos elefantes, rinocerontes e hipopótamos, de hoy en día: sus pelos son muy poco notorios.

Reconstrucción de S. prima

¿Son protoplumas las fibras que presenta Sinosauropteryx? Con "protoplumas" nos referimos a estructuras homólogas a las que dieron lugar por evolución a las auténticas plumas. Las plumas son estructuras muy complejas, que no pudieron haber surgido de golpe, sino que debieron evolucionar a través de diferentes etapas. Sin embargo, estos primeros estadios, más simples que las plumas verdaderas, difícilmente podían tener utilidad para el vuelo. Se necesita postular una función diferente. Como sugieren Chen, Dong y Zheng al final de su artículo: "In the meantime, integumentary structures of Sinosauropteryx suggest that feathers evolved from simpler, branched structures that evolved in non-avian theropod dinosaurs, possibly for insulation".

Sin embargo, el dinosaurio peludo se encuentra filogenéticamente bastante alejado de las aves, en comparación con otros terópodos (carnívoros bípedos). Los troodoóntidos (los dinosaurios de mayor cerebro), los ornitomimosaurios (parecidos a avestruces), los oviraptores (uno de cuyos ejemplares murió bajo una tormenta de arena mientras empollaba los huevos), los tiranosaurios (sobran los comentarios) y, sobre todo, los velocirraptores, tienen un parentesco estimado más cercano con las aves que los Sinosauropteryx. Tras el descubrimiento de la pequeña especie china, la posibilidad de que alguno de los dinosaurios anteriormente mencionados tuvieran plumas o protoplumas (aunque solo fuera en alguna parte de su cuerpo o en algún momento de su desarrollo) ha dejado de ser una fantasía de los paleontólogos más "radicales" para convertirse en una hipótesis bastante plausible.

Cibernesto

Nota de actualización: La existencia de dinosaurios no avianos cubiertos de plumas verdaderas ha sido finalmente constatada. En el mismo yacimiento se descubrieron en 1997 los fósiles de Protarchaeopteryx y de Caudipteryx. Véase el artículo Dinoaves, también en Homo webensis. Por otra parte, desde el descubrimiento de Sinosauropteryx se han hallado otros dinosaurios "peludos" en la misma región china: Sinornithosaurus, Beipiaosaurus, Microraptor...]

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